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Ciudad

Necochea es una ciudad argentina ubicada en la costa atlántica de la provincia de Buenos Aires. Es cabecera del partido homónimo y posee amplias playas y un importante puerto al encontrarse en la desembocadura del río Quequén Grande y el mar Argentino.

La ciudad es un centro de turismo debido a que es elegida por miles de turistas que todos los veranos optan por pasar sus vacaciones allí. Se la puede dividir en dos núcleos comerciales: el centro, y “la playa”, denominaciones locales para los dos lugares en donde hay mayor aglomeración de locales de venta, comercio, actividades culturales y oficinas administrativas.

El centro se refiere al núcleo administrativo fundacional de la ciudad, espacio en donde se encuentra la municipalidad y la iglesia principal, y en donde el movimiento comercial es el más intenso durante la mayor parte del año, exceptuando el verano.

En esta última época del año “la playa”, oficialmente la “Villa Díaz Vélez”, nombre que recibe la “villa balnearia”, pasa a ser central en el desenvolvimiento comercial y cultural, y es a su vez más conocida y frecuentada por los turistas; esto es entendible ya que es un espacio preparado para el turismo.

Su denominación es tal debido a que fue erigida por la familia Díaz Vélez, primera propietaria de estas tierras desde el año 1836, A finales del siglo XIX, Eustoquio Díaz Vélez (hijo) -vástago del general de la independencia argentina Eustoquio Díaz Vélez- comenzó con las construcciones iniciales con el especial propósito de promocionar a la Villa Díaz Vélez como centro turístico estival, siendo -por ello- uno de los primeros y más antiguos lugares para vacacionar de la costa atlántica argentina. Recién en el año 1911, cuando Necochea fue declarada ciudad, la Villa Díaz Vélez se incorporó al ejido urbano. Su área comercial se encuentra de frente a la costa, al igual que los balnearios y las playas más concurridas.


Médano Blanco

El nombre Médano Blanco está directamente relacionado con los inicios de la historia de Necochea. Se remonta a la fundación de Necochea. Mucho se ha escrito sobre la encalladura en esas playas del velero “Filántropo” cuyo palo mayor sirvió para izar por primera vez la bandera argentina en nuestra plaza mayor, el 12 de octubre de 1881, en los actos de fundación de Necochea.

Los primeros navegantes que bordeaban nuestras costas bautizaron con el particular nombre a este paraje sorprendente y de imponentes dunas marinas que se elevaban a orillas del mar, como sierras danzantes al compás de los vientos marinos que las vienen acariciando desde hace miles de años.

Sobre el final del arenal, nace la rica tierra negra que inicia su rumbo hacia el interior de la pampa húmeda conjugando con un clima que hace de la zona, una de las más apreciadas del planeta para el desarrollo de nuestros cereales, codiciados en todas las latitudes del mundo.

Con el trabajo fecundo, al igual que otros tantos hombres y mujeres, de distintas nacionalidades que poblaron de norte a sur nuestra Patria por aquellos años, don Alfredo, con el tiempo, llegaría a ser en este caso el artífice de unas de las estancias más emblemáticas de la zona.

El antiguo casco de la estancia perteneció a la familia de Don Alfredo Rasmussen, un dinamarqués proveniente de la vieja Europa, con la idea de “hacerse la América” llegado con la corriente migratoria de fines del siglo XIX, se instaló en ese páramo virgen e inexplorado agrícolamente, junto a su familia, integrada por su esposa y siete hijos varones.
El casco de la estancia es de estilo nórdico y para su construcción se tardó más de un año. De aspecto exterior palaciego, se construyó grande para que los 7 hijos del matrimonio tuvieran lugar, debido a ser una familia numerosa necesitaban de gran espacio para su comodidad. La fiesta de inauguración fue en el año 1925.

Hoy el antiguo casco, es el ícono del Complejo Termal y parte de esta nueva historia, que también está comenzando para la ciudad de Necochea.


Termas del Campo

En una estancia distante a 41 km. de Necochea se encuentra un complejo de aguas termales que constituye en una experiencia diferente, con 42 has. de campo y una edificación moderna de 5.000 m2 rodeada de bosques de eucaliptos y pinos, a 4 km del mar y del famoso Médano Blanco de más de 100 metros de altura. El antiguo casco de la estancia, construido en 1925 de estilo nórdico, ha sido reciclado de manera impecable y actualmente funciona el restaurante.

Es una nueva propuesta turística para disfrutar todo el año, cuenta con 2 piscinas cubiertas con agua termal, 2 hidromasajes al aire libre y una piscina recreativa. Un SPA con más de 10 gabinetes, camillas de última generación, circuito hídrico con sauna, baño de vapor, salas con hidromasaje y ducha escocesa. Además se brindan masajes equilibrantes, descontracturantes y rituales exclusivos en tratamientos corporales.


Puente Hipólito Yrigoyen

País: Argentina
Localidad: Necochea – Quequén
Construcción: 1927-1929
Longitud: 270 m en total – 150 m en el vano principal
Ancho: 8,80 m (ancho total) – 6 m (calzada)
Gálibo de navegación: 25,7 m (altura total)
Arquitectos: Chantiers et Ateliers de la Gironde
Tipo: Puente colgante
Material: Acero

El puente Hipólito Yrigoyen es un puente colgante ubicado sobre el río Quequén Grande entre las ciudades de Necochea y Quequén. Abierto al tránsito en noviembre de 1928 e inaugurado oficialmente el 21 de julio de 1929, con un largo total de 270 metros tiene un vano central de 150 metros de luz y otros dos laterales de 60 m, está suspendido por 32 cables que lo sujetan desde 2 pórticos metálicos de 25,7 m de altura apoyados sobre 4 ejes.
Desde su inauguración es motivo de orgullo para todos los Necochenses, ya que en ese momento solo existían 4 de su tipo en todo el mundo, uno sobre el Río Rhin, frente a Colonia, y tres sobre el Río Allegheny, en Pittsburgh.

El puente fue reinaugurado el 17 de febrero de 2006, luego de una importante reconstrucción que demandó a la provincia de Buenos Aires la suma de $ 20.000.000. Ésta renovación estaba incluida dentro de un plan provincial de preservación de obras públicas para bienes de valor histórico. Las cabeceras de la estructura, fueron pintadas a nuevo. Además, reparquizaron los caminos, renovaron las veredas, y se iluminó y señalizó el entorno. Actualmente el tránsito sobre el puente está reducido a autos, motos, bicicletas y peatones, quedando prohibida la circulación de cualquier tipo de tránsito pesado (camiones de carga y colectivos de larga distancia). Esto es porque al tratarse de un puente de considerable antigüedad, en su momento no fue preparado para el tránsito pesado de hoy en día. Todo el tránsito pesado debe pasar por el Dardo Rocha.

 

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