Cargando...
DeportesEntrevistas

El básquet femenino de Rivadavia cumple 21 años de trayectoria

¿Que 20 años no es nada dice el tango?

Bueno, depende el cristal con que se lo mire. Si se lo hace con la perspectiva del básquet femenino de Rivadavia se puede decir que 20 años es un montón.

Cientos de jugadoras que crecieron, siguieron jugando o simplemente se dedicaron a otra cosa y apoyaron desde afuera, otras que lo hacen en el presente y las que vendrán. Pero el sentido de pertenencia siempre está y la visión de quien comanda, Alberto Pastrello, sigue más firme que nunca. “Uno mira para atrás y es como un sueño concretado, pero siempre aspiramos a más”, aseguró el entrenador y dirigente ante la visita de Estilo Necochea.

En rigor de verdad, Pastrello reveló que el proyecto de Rivadavia cumple 21 años este 2021, “de los cuales cumplimos los 20 como deporte federado”, aclara, y enseguida asegura: “tenemos un reconocimiento a nivel nacional, provincial e incluso de algunos países donde tenemos colegas, aunquesiemprequeremosmás.Actualmente tenemos un plantel de 80 chicas, y todas las categorías bien conformadas”, dando cuenta de que al club van a jugar al básquet nenas desde 4 años hasta la Primera División. Como una gran familia a la cual la une la pasión por la naranja, pero con un amor que va mucho más allá del rectángulo de juego.

De hecho, ni durante la fase más feroz de la cuarentena en 2020 pararon las actividades del femenino. “El año pasado la palabra que se escuchó enseguida fue ‘reinventarse’, y nosotros en ningún momento paramos, fuimos adecuándonos a la situación y tuvimos actividad continua de todo el plantel. Todo era de manera virtual y le buscábamos un contenido competitivo que estimulara a estar presente”, reveló Alberto, quien hoy disfruta la presencialidad junto a sus dirigidas y ya piensan en la fase competitiva que iniciaría este mes. Más aún, hablando de ese arraigo que demuestran las jugadoras, Pastrello señaló que “pasó con chicas que están estudiando en La Plata, que con el tema de la pandemia tuvieron que volver y enseguida vinieron al club a entrenar. Y otra cosa muy linda, es ver cómo se trabaja desde la escuelita con nenas de 4 o 5 años, las cuales muchas de ellas son hijas de exjugadoras mías. Eso es hermoso”.

Sin embargo, Alberto mantiene una mirada integral del básquet femenino más allá de lo construido en Rivadavia, y hay algo que marca como cuenta pendiente: “En lo inconcluso puede ser que nosotros tratamos de que Necochea tuviera mucho más femenino, pero a veces los proyectos no se entienden o hay gente que plantea otros modelos y después se falla, y seguimos quedando solos”.

Incluso, el déficit se da más arriba, acerca de lo que reflejó que “en la provincia el básquet femenino ha ido en pérdida, han apostado a otras cosas en las cuales nosotros no creemos y han perdido todo lo que es el mini básquet”. Es allí cuando cae de madura la conclusión de lo importante del trabajo de Alberto y su equipo durante los años, con la espalda que dan la trayectoria y la seriedad: “Ya tenemos una forma de trabajar, incluso las entrenadoras son jugadoras nuestras y se van haciendo a la misma forma, y hemos contado con el apoyo ideológico del club en la cuestión de género. Obvio que uno quisiera más, pero al menos se respeta mucho más que en otros lugares”, manifestó.

Junto a Alberto, quien entrena desde U17 hasta Primera División, el cuerpo técnico se conforma con su compañera de la vida, la entrenadora Leticia Arancón Ruiz, a cargo de Escuelita, U13 y U15; Fabrina Labarthe, que trabaja con Premini; Yamila Labarthe con Mini, y su hija Camila Pastrello en el apoyo logístico.

“Una cosa es lo que uno dice, pero insisto en que vengan a la tarde al club y vean el movimiento de chicas. Este año, como cumplimos 20 años de federados resolvimos a través de un esfuerzo de los entrenadores que a cada nueva jugadora que se integra, con su primera cuota de inscripción se le regale una pelota de mini básquet, y para las más antiguas se va sorteando clase a clase para que todas lleguen a tener una pelota nueva personal”, concluyó Alberto Pastrello, quien piensa en todos los detalles y sigue allí firme con su equipo, en el Piso de la calle 46 entre 59 y 61, como hace más de 20 años.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

NUESTROS ELEGIDOS