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La Estación Hidrobiológica informa: El Tiburón peregrino (primera parte)

Monstruos marinos, ferias y museos

En el número 617, Volumen XII del 24 de octubre de 1868 el semanario estadounidense Harper’s Weekly describe en una de sus notas a un maravilloso pez, con patas traseras, que probablemente se trate de un Tiburón Peregrino. Dice la crónica “Esta curiosidad de la historia natural, atrapada “hacia el este”, cerca de Eastport, Maine, hace unas semanas, nos atrajo tanta atención y entusiasmó tanta maravilla, incluso entre los naturalistas, que damos una representación de ella en la ilustración que la acompaña. El Daily Whig de Bangor da la siguiente descripción detallada de este pez:

“El extraño animal recientemente capturado cerca de Eastport, de los cuales nos habían llegado informes escasos, llegó a esta ciudad hace unos días, y ha estado en exhibición, durante la cual ha sido visitado por nuestros ciudadanos, todos los cuales han expresado su maravilla, tanto por el notable tamaño del monstruo como por su carácter anómalo. Este animal, parte bestia y parte pez, tiene más de treinta pies de longitud (9 metros), y veintiún pies (6,40 metros) de circunferencia. Tiene una enorme aleta dorsal, dos aletas laterales, y una cola ancha, parecida a un tiburón. Alrededor de un tercio de la longitud de su cola, en conexión con pequeñas aletas, tiene dos enormes patas, terminando en pies de red. Su nariz describe una línea viva de cinco o seis pies de longitud, toda la extensión de la cual se establece con innumerables dientes pequeños, muy parecidos en tamaño y forma al grano de una especie de palomitas de maíz puntiagudas. Tiene una serie de branquias que se superponen entre sí al estilo de los cordones en los vestidos de damas. Su inmenso cuerpo, que se estimaba que pesaba cuando se capturaban unas once toneladas, no tenía marco de referencia óseo, sus porciones más sólidas que consistían en cartílagos incapaz de preservación. Su piel es oscura y dura como la de un elefante o rinoceronte.

Es notable que en ciertos detalles de la crónica se describen las características particulares de los tiburones: esqueleto cartilaginoso, piel dura y branquias desnudas. También, la descripción de los dientes nos acerca a la forma y tamaño que tienen los del tiburón peregrino.

La crónica continúa: “No hay registro de esta especie, ni nada ha maravillado tanto a los naturalistas, a los que ha llamado la atención. Entre otros que han tenido la oportunidad de verlo es el profesor Baird, de los Institutos en Washington, quien todavía no lo ha ubicado en la lista los animales conocidos del mundo animal. De hecho, es una verdadera maravilla calculada para excitar la curiosidad popular, e invitar a las investigaciones de la ciencia.

En este tramo, el relato mezcla la ficción con la realidad y la calidad de “monstruo” comienza a ser utilizada. En esos años y en anteriores, las observaciones científicas tomaban, en ocasiones, a los relatos populares como punto de partida de sus investigaciones. “En varias ocasiones durante los últimos quince años, un extraño monstruo, parecido a una enorme serpiente, se ha informado que se ve en el lago Utopía, En New Brunswick, justo a través de la línea del estado; pero estos informes en cada caso descansaron con el testimonio de sólo uno o dos individuos, y fueron generalmente desacreditados. Sin embargo, en los últimos tiempos, los informes de los testigos habían aumentado tanto como para sacar la historia del reino de la ficción. El Domingo 3 de agosto, el monstruo fue descubierto cerca de la orilla en el lado oeste de la isla Eastport, donde la bahía Passamaquoddy está conectada con el Lago Utopía por un pantano un cuarto de milla de largo. Al ser atacado por mosquetería, se orientó para el pantano, y probablemente para el lago, que fue sin duda su hogar, y antes de ser incapaz de locomoción, hizo funcionar a su manera con su aleta y patas varios pasos. El informe de su presencia a la vez se extendió a la ciudad, atrayendo a un gran número de personas al lugar para ayudar en su destrucción. Recibió unas setenta balas de mosquete, aunque atacado en la mañana, exhibió signos de vida al día siguiente.

Así, el extremo nororiental de nuestro Estado, con la ayuda de Nuevo Brunswick, tuvo el honor de producir la aproximación más cercana a una verdadera sen-serpiente, que está destinada a hacer una sensación popular dondequiera que sea exhiba. Va a estar en Portland durante la próxima Feria Estatal, y de ahí irá con destino a Boston, Nueva York, y otras ciudades principales”.

Sin dudas la imaginación del cronista y la del redactor acrecentaron las de por sí maravillosas características de la criatura que describían; pero las licencias literarias están para eso y en este artículo se han usado con extraordinaria belleza.

Harper’s Weekly comenzó a publicarse en 1857 como “un diario de la civilización” y contenía una cobertura notable de la Guerra Civil de los Estados Unidos y el Tammany Hall de Nueva York, la filial del partido Demócrata. Pero también centraba su interés en los temas relacionados con las ciencias naturales y, sobre todo, en los descubrimientos y sucesos extraños.

En este párrafo podemos destacar los inicios de la costumbre de exhibición de objetos, esta vez naturales.

Las Ferias fueron durante mucho tiempo el lugar donde se exhibían los animales desconocidos, las plantas exóticas y, lamentablemente, hasta integrantes de los pueblos originarios, siendo en parte una de las tantas ramas que confluyeron para la construcción de la institución Museo como la conocemos en la actualidad.

Pero el Tiburón peregrino había sido descrito alrededor de cien años antes, en 1765,  por Johan Ernst Gunnerus un obispo noruego, que en sus ratos libres fue también naturalistaprofesorbotánicomicólogo. Gunnerus tenía un gran interés por la historia natural y acumuló una gran colección de especímenes de sus excursiones por el centro y el norte de Noruega, pero además les solicitaba a otros conocidos que le enviaran especímenes que consideraban extraños.

Hasta adquirir su nombre científico actual de Cetorhinus maximus, el Tiburón peregrino fue descrito una treinta veces con distintos nombres científicos, ya que en algunas ocasiones se creyó que se trataban de subespecies que, al vivir en distintos mares del planeta tenían también otras características y por lo tanto constituían una especie diferente de la originalmente descrita.

En 1943 un Tiburón peregrino fue capturado cerca de Quequén y fue objeto de controversias científicas, pero esta historia la contaremos en el próximo número de ESTILO NECOCHEA.

Imágenes extraídas de https://archive.org/details/harpersweeklyv12bonn/page/n681/mode/2up y https://archive.org/details/harpersweeklyv12bonn/page/n669/mode/2up

José Luis Nogueira – EHPQ

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