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La Estacion Hidrobiológica informa: ORCAS EN QUEQUÉN

El 1 de noviembre de 1997 vararon dos orcas en Punta Carballido, Quequén. Un grupo de vecinos trató de devolverlas al mar, pero no tuvo éxito y las orcas murieron. Al otro día se encontraron con el problema de qué hacer con los restos que ya comenzaban a descomponerse.

Uno de los vecinos, Nicasio Díaz Llanos, propone enterrarlas en un médano y con la ayuda de una máquina tronquera logran sacar los restos de la playa y trasladarlos al médano con el objetivo de exponer los restos en el Museo de la Estación Hidrobiológica de Puerto Quequén (EHPQ).

A principios del año 2000 el Sr. Díaz Llanos se acerca a la EHPQ informando de este hecho y proponiendo el rescate de los restos. Desde la EHPQ se plantea que en lugar de hacer un desenterramiento de los restos solamente por parte de su personal, se podría hacer un proyecto didáctico y educativo en el cual participaran estudiantes del distrito, en el que se incluirían técnicas  arqueológicas de excavación y el asesoramiento de profesionales de la biología para determinar la función de cada hueso desenterrado y otras cuestiones biológicas.

Esta propuesta se basó en que en Necochea y Quequén residían profesionales de la arqueología y la biología, con los que se podía contar para realizar este proyecto.  Además, con esto se podría mostrar a los estudiantes un acercamiento al trabajo de campo de al menos tres disciplinas, la arqueología, la biología y la museología, como también las tareas complementarias como la fotografía, el dibujo, etc. El sentido de estas actividades propuestas desde la EHPQ fue el de la participación de la comunidad, en este caso la educativa, en el trabajo científico.

Esta propuesta es comentada con los docentes que visitaban la EHPQ con sus estudiantes, pero manifestaban que nos encontraríamos con dificultades para lograr los permisos correspondientes para que puedan participar de esta tarea dentro de la normativa que regulaba las salidas, los campamentos, y actividades afines.

Uno de los profesores interesados, Eduardo Catalisano, propone armar un proyecto bajo “Patios Abiertos” (Patios Abiertos fue un proyecto de integración que convoca a chicas y chicos desde los 12 años a los 21 años de edad de diferentes escuelas de cada cuidad de la Provincia de Buenos Aires), que contó con el marco legal necesario para las particularidades de nuestra iniciativa.

En marzo del año 2005 se presentó el proyecto a las autoridades provinciales de Patios Abiertos y a los 30 días fue aprobado. Conjuntamente con José Luis Nogueira, técnico de la EHPQ, los docentes de Patios Abiertos evaluaron las diferentes necesidades para llevarlo adelante, por lo cual se pidió apoyo académico al Museo Bernardino Rivadavia de Buenos Aires, buscando información sobre varaduras, métodos de desentierro, morfología y fisiología de cetáceos.

Desde la EHPQ se convoca a la Arqueóloga Nora Fregenheimer, que se interesó en el proyecto y comenzó a trabajar con su equipo realizando el asesoramiento y acompañamiento para realizar la excavación.

Ya formado el equipo de trabajo se realizaron cuatro salidas de campo: la primera, los días 12 y 13 de noviembre de 2005, recuperando parcialmente los restos del ejemplar macho. La segunda, los días 1 y 2 de abril de 2006, momento en que se reabrió la excavación para continuar con la recuperación de los restos del ejemplar macho y se comenzó a recuperar los restos del ejemplar hembra. La tercera se realizó los días 30 y 31 de mayo del 2009, en la cual se trabajó solamente sobre los restos del ejemplar macho. La cuarta y la última excavación se realizó el día 7 de noviembre del año 2009, recuperándose el 97% del total de los huesos trabajando en ambos ejemplares.

Luego de cada excavación, se trabajó sobre los huesos recuperados, en la limpieza de los mismos, utilizando la técnica de inmersión en una solución de hipoclorito de sodio al 20%, luego se enjuagaron y se cepillaron.

Desde el año 2006, los días sábados los grupos trabajaron en la identificación, medición, e inventario de cada hueso. Se realizó un archivo fotográfico de cada hueso y de todas las actividades desarrolladas que suman más de 400 fotos.

Durante todos estos años participaron en las diferentes actividades más de 80 estudiantes de diferentes establecimientos educativos de Necochea y Quequén, tanto de escuelas estatales como de privadas.

Este proyecto tuvo como objetivo final, rearmar la estructura ósea del ejemplar macho, lo cual se desarrolló en la quinta etapa. Estos restos fueron entregados en custodia para formar parte de la colección permanente de la Estación Hidrobiológica de Puerto Quequén con fines científicos y didácticos; se entregaron en condiciones óptimas, con información digital de los procesos de recuperación, de restauración y una copia de la carpeta de campo la cual contiene toda la información del desarrollo del proyecto.

Durante el año 2009 se trabajó en la recuperación final de los huesos con estudiantes de 2º año de ciencias biológicas de la universidad CAECE de Buenos Aires, con los cuales se recolectaron insectos para elaborar un informe sobre las características de insectos descomponedores presentes en la zona.

Durante el año 2010 se trabajó muy fuerte en el acondicionamiento de los restos ya que muchas piezas estaban rotas, partidas ­–este el caso de las costillas donde muchas de ellas estaban partidas en dos o tres parte–, y para poder desarrollar esta restauración se buscó nuevamente asesoramiento a especialistas del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”, los cuales nos brindaron los métodos probables de reconstrucción. Esta tarea fue ensayo y error, hasta encontrar el método más apropiado para cada pieza; otras se encontraban con fragmentos faltantes, las cuales se pudieron completar con el material recuperado en cada excavación encontrado en el zarandeo del sustrato arena.

En el año 2011 se comenzó el armado del esqueleto del ejemplar macho en la Estación Hidrobiológica de Puerto Quequén, con la intervención del Prof. Gustavo Carrizo, responsable del armado de las muestras museológicas en exhibición de la Estación Hidrobiológica.

Orcas en Quequén         

El 7 de noviembre del 2011, luego de un proceso que duró seis años, se cumplió con el objetivo de incorporar los restos óseos del ejemplar a la colección de la EHPQ, y a la vez exponerlo en su sala mayor para ser utilizado como recurso didáctico en las visitas guiadas que el personal de la EHPQ brinda a los alumnos de la zona.

            Este trabajo, inédito en nuestra Estación, nos llena de orgullo y agradecimiento por los conocimientos compartidos por parte de los profesionales, de los técnicos, de los vecinos y sobre todo de los estudiantes de “Patios”. En la próxima nota les contaremos las características más notables de las Orcas que viven libremente en los océanos y particularmente en nuestra plataforma marítima.

José Luis Nogueira

Téc. Univ. en Gestión Cultural – HHPQ

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